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martes, 20 de enero de 2015

PZL P.23



Bombardero ligero polaco
PZL P.23 Karas


El PZL P.23 surgió a principios de los años 30 como avión de bombardeo y reconocimiento desarrollado por la empresa Panstwowe Zaklady Lotnicze (PZL). El diseño estaba destinado a sustituir a los Breguet 19 y Potez 25 de fabricación francesa. Su punto de partida fue el monomotor de transporte PZL. 13 que operaba como avión de línea. Estaba construido en metal, con alas que sustituían los largueros por una estructura más ligera lo que redujo el peso del aparato. El primer prototipo, P.23/I, realizó su primer vuelo el 1 de abril de 1934 obteniendo buenos resultados. El siguiente prototipo fue designado como P.23/II y también fue testado intensamente.

Ya en 1935 apareció un tercer prototipo, P.23/III, con algunas modificaciones para mejorar sus prestaciones. La posición del piloto fue elevada mientras que el motor se bajó de su posición original para mejorar la visibilidad. Tras ser aceptado para la producción en serie bajo la designación PZL.23A comenzaron a salir de las cadenas de montaje. Estos aparatos estaban equipados con un motor Bristol Pegasus IIM2 de 670 cv que era fabricado en Polonia bajo licencia. El motor elegido pronto dio muestras de falta de potencia con lo que se sustituyó por el Pegasus VIII que rendía 720 cv de potencia. Esta nueva versión fue denominada PZL.23B. Tanto el modelo A como el nuevo B, estaban equipados con una hélice de dos palas. El aparato disponía de ala baja y estaba construido totalmente en metal lo que mejoraba su supervivencia en el campo de batalla. La tripulación la componían tres hombres; piloto, bombardero y artillero trasero. El puesto del bombardero estaba situado en una góndola ventral que también estaba armada con una ametralladora para su autodefensa. El tren de aterrizaje era fijo y disponía de un carenado para su protección. La carga de bombas, de hasta 700 Kg, se anclaba bajo las alas. Tras un nuevo cambio de motor dio origen al PZL.43 que no era más que un PZL.23 equipado con un motor Gnome-Rhône 14N-01 de 1020 cv. Con este motor más potente la velocidad máxima del aparato ascendió hasta los 365 Km/h, pero estaba prohibido alcanzar esta velocidad máxima por problemas de gobierno del aparato quedando reducida hasta los 319 Km/h.

A lo largo de 1936 se completaron 40 PZL.23A mientras que entre finales de ese mismo año y febrero de 1938 se fabricaron otros 210 PZL.23B. Una vez distribuidos entre las unidades operacionales todos los aparatos fueron numerados desde el 44.1 hasta el 44.250. El aparato estaba armado con tres ametralladoras Vickers de 7´7 mm; una en tiro de caza, otra en tiro de fuga y otra en la góndola del puesto del bombardero.

 
Los primeros 40 PZL.23A que llegaron a las unidades operacionales sufrieron fallos de motor de modo que se limitó su techo de servicio y fueron destinados para el entrenamiento instalándose un juego de mando más. A partir de 1937 comenzaron a llegar los nuevos PZL.23B a las unidades operacionales. El diseño del aparato y sus prestaciones se quedaron pronto obsoletos y en 1939 estaba ya superado. Su principal debilidad era la baja velocidad y falta de maniobrabilidad.

Al estallar la Segunda Guerra Mundial un total de 114 PZL.23B estaban desplegados en las unidades de primera línea mientras, en cinco escuadrones de bombardeo (Eskadra Bombowa) de la Brigada de Bombardeo y siete escuadrones de reconocimiento del Ejército. Otros 75 PZL.23B y 35 PZL.23A estaban equipando unidades escuela, como reserva o en reparación. El primer bombardeo sobre territorio alemán fue protagonizado por los PZL.23B del 21º Sqn. al atacar una fábrica en Ohlau el 2 de septiembre. Al día siguiente fueron las columnas acorazadas alemanas las que se convirtieron en blanco de sus ataques. Los PZL.23B fueron los responsables de lanzar un total de 72 toneladas de bombas en sus acciones. Debido a su baja velocidad y la falta de blindaje los PZL.23B sufrieron gran cantidad de bajas. Sus escoltas tampoco pudieron ayudar a evitar tales pérdidas. Alrededor de unos 20 PZL.23B se estrellaron al operar desde aeródromos improvisados mientras que sus ataques a baja cota los hicieron vulnerables al fuego antiaéreo. En total se perdieron 120 de los PZL.23B pero tan sólo 67 de ellos fueron derribados en combate. Otros 21 PZL.23 huyeron a Rumanía de los que 19 serían utilizados posteriormente por este país en su lucha en Rusia. El resto de aparatos supervivientes, 50 PZL.43, fueron utilizados por Bulgaria como aparatos de entrenamiento. 


Fuentes:
CYNK, J. “History of the Polish Air Force 1918-1968” Osprey, 1972
CYNK, J. “Polish Aircraft, 1893-1939” Putnam & Company Ltd., 1971
CYNK, J. “The PZL. P-23 Karas (Aircraft in Profile number 104) Profile Publ., 1966
KOPANSKI, J. T. “PZL - 23 Karaś Mushroom Model Publications, 2004

English version

The PZL P.23 emerged in the early 30s as a bomber and reconnaissance developed by the company Panstwowe Zaklady Lotnicze (PZL). The design was intended to replace the Breguet 19 and Potez 25 French-made. His starting point was the single-engine transport PZL.13 operating as airliner. It was built in metal, with wings that replaced the struts for a lighter structure which reduced the weight of the apparatus. The first prototype, P.23/I, made its first flight on April 1, 1934 with good results. The next prototype was designated as P.23/II and was also tested extensively.

In 1935 appeared a third prototype, P.23/III, with some modifications to improve its performance. The position of the pilot was elevated while the engine was lowered from its original position to improve visibility. After being accepted for series production under the designation PZL.23A began to leave the assembly. These devices were equipped with Bristol Pegasus engine of 670 hp IIM2 it was manufactured in Poland under license. The engine chosen soon showed signs of lack of power with which it was replaced by the Pegasus VIII yielding 720 horsepower. This new version was called PZL.23B. Both the model and the new B, were equipped with a two-bladed propeller. The apparatus available low wing and was built entirely in metal which improved their survival in the battlefield. The crew comprised three men; pilot, bombardier and rear gunner. The post bomber was located in a ventral gondola was also armed with a machine gun for self-defense. The landing gear was fixed and had a fairing for protection. The bomb load of up to 700 Kg, was anchored under the wings. After a new engine change gave rise to PZL.43 it was only a PZL.23 equipped with a Gnome-Rhône 14N-01 engine of 1020 hp. With this more powerful engine the maximum speed of the device rose to 365 Km/h, but was forbidden to reach this maximum speed of the apparatus governance problems being reduced to 319 Km/h.


Throughout 1936 completed 40 PZL.23A while between the end of that year and February 1938 another 210 PZL.23B were manufactured. Once operational units distributed among all units were numbered from 44.1 to 44.250. The apparatus was armed with three guns Vickers of 7.7 mm; one in hunting shot, another leak in shooting and one in the gondola as the bomber.

The first 40 PZL.23A who came to operational units suffered engine failures so that its service ceiling was limited and were intended for training settling a set of command. From 1937 began arriving PZL.23B new operational units. The design of the device and its benefits are obsolete and were soon in 1939 was already passed. Its main weakness was the slow speed and lack of maneuverability.

At the outbreak of World War II a total of 114 PZL.23B were deployed in frontline units while in five squadrons bombing (Eskadra Bombowa) Brigade Bombing seven Army reconnaissance squadrons. Another 75 PZL.23B and 35 PZL.23A were equipping school units, reserve or repair. The first bombing on German territory was led by Sqn PZL.23B of 21º. attacking a factory in Ohlau September 2. The next day was the German armored columns which became the target of their attacks. The PZL.23B were responsible for launching a total of 72 tons of bombs on their actions. Because of its low speed and the lack of shielding PZL.23B suffered heavy casualties. His bodyguards also could help prevent such losses. Around 20 PZL.23B crashed to operate from improvised airfields while its low-altitude attacks made them vulnerable to anti-aircraft fire. A total of 120 of the PZL.23B lost but only 67 of them were shot down in combat. Other 21 PZL.23 fled to Romania of which 19 were later used by this country in their struggle in Russia. The remaining survivors appliances, 50 PZL.43, were used by Bulgaria and fitness equipment.



Sources:
CYNK, J. “History of the Polish Air Force 1918-1968” Osprey, 1972
CYNK, J. “Polish Aircraft, 1893-1939” Putnam & Company Ltd., 1971
CYNK, J. “The PZL. P-23 Karas (Aircraft in Profile number 104) Profile Publ., 1966
KOPANSKI, J. T. “PZL - 23 Karaś Mushroom Model Publications, 2004

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