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martes, 7 de septiembre de 2010

La Coca-Cola del III Reich


La Fanta, invento alemán



Todos tenemos en mente la imagen familiar que la Coca-Cola ha ido trabajando a lo largo de su historia como refresco. Sin embargo la famosa Coca-Cola tiene algunas notas de su pasado poco conocidas, aunque no deja de ser tan anecdótico como curioso. Coca-Cola se había instalado en Alemania poco antes de 1939 dónde era conocida como GmbH. El éxito logrado en otros países también le acompañó en territorio alemán dónde vendían cuatro millones y medio de botellas al año, cifra que continuaba en aumento por la gran aceptación popular. En territorio alemán había un total de 43 fábricas produciendo la bebida y otras 9 más que se planteaban construir para satisfacer la creciente demanda. Sin embargo la historia se encargó de buscar otro camino para la Coca-Cola en Alemania cambiándolo todo en 1941.

El ataque japonés a Pearl Harbour el 7 de diciembre de 1941 empujó a EEUU a entrar en la guerra que tanto había estado evitando. Ahora las fábricas alemanas de Coca-Cola iban estando escasas de existencias en los ingredientes esenciales para la fabricación de su refresco. Finalmente las existencias se agotaron y la dirección alemana optó por fabricar su propia versión de refresco mezclando los ingredientes alimentarios disponibles en esos momentos. Se creó una bebida a base de sidra, queso y azúcar, pero el nuevo producto tenía que recibir un nombre para darse a conocer. El director de Coca-Cola GmbH, Max Keith, decidió realizar entre sus empleados un concurso dónde cada uno debería aportar un nombre valorándose la imaginación y fantasía del nombre propuesto. Entre todos fue Joe Knipp, un veterano vendedor, el que propuso FANTA, nombre derivándolo de la palabra “Fantasie” (fantasía o imaginación en alemán).

 Botella de Fanta con el característico color de la Coca-cola


La bebida tuvo gran aceptación en Alemania y sus ventas fueron subiendo hasta alcanzar más de tres millones de botellas al año. En muchos casos la bebida era empleada para endulzar el te además de su característico rol de refresco. Ya en 1945 la mayoría de las fábricas de Fanta habían sido destruidas por los bombardeos aliados aunque la compañía buscó otros medios para la fabricación de la bebida y contribuyó activamente en la recuperación económica de Alemania tras la guerra.  

La Fanta continuó existiendo como empresa independiente durante años, aumentando su volumen de ventas progresivamente. En 1960 Coca-Cola Company terminó por comprar la compañía Fanta quitándole su sabor similar a la Coca-Cola y cambiándolo por el que conocemos de naranja.

3 comentarios:

  1. Que buen relato, de lo mas interesante!!
    Saludos
    Jorge

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  2. Amigo edita este post que creo que tienes párrafos repetidos. Un beso y un abrazo

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