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martes, 3 de noviembre de 2015

Defensa japonesa de Peleliu



Sistema defensivo japonés en Peleliu


Las islas Palaos fueron ocupadas por una fuerza de 30.000 japoneses en el verano de 1944, de ellos, 11.000 fueron destinados a servir como guarnición de la pequeña isla de Peleliu. Esta guarnición la componían los hombres de la 14º División de infantería junto con algunos hombres de la marina y trabajadores coreanos y de Okinawa. Al mando de estos hombres estaba Mitsuru Ushijima pero los preparativos de la defensa de la isla quedó en manos del coronel Kunio Nakagawa, comandante del 2º Regimiento de la 14º División de infantería.

Los japoneses prestaron mucha atención al sistema defensivo tras la pérdida de las islas Salomón, Gilbert, Marshall y Marianas. Se reunión un equipo de investigación para desarrollar nuevos sistemas defensivos con el objetivo de abandonar las infructuosas cargas Banzai que causaban gran cantidad de bajas. La nueva estrategia giraba en torno a deshacer las formaciones de las unidades enemigas que lograsen desembarcar y formar un sistema de fortificaciones complejo similar a una colmena. Las cargas Banzai serían sustituidas por contraataques coordinados intentando atraer a las unidades enemigas a un devastador combate de desgaste. Esto llevaría a las fuerzas enemigas a invertir gran cantidad de recursos para realizar ataques frontales que causarían más bajas. Con todos estos parámetros bajo el brazo el coronel Nakagama concentró la inmensa mayoría de sus fuerzas en el interior de la isla para aprovechar al máximo el factor del terreno escabroso. En la zona alta de la isla, compuesta por un risco de coral llamado Umurbrogol, se construyeron búnkeres reforzados, cuevas y trincheras, la mayor parte de ellos conectados entre sí. 

 
El eje defensivo japonés quedó establecido en el punto más alto de la isla, en Umurbrogol. Este risco de coral estaba situado en el centro de la isla y gozaba de una excelente visión sobre casi toda la superficie de Peleliu. Bajo su zona de fuego también quedaba el único aeródromo de la isla, situado al sur. En los riscos de Umurbrogol se excavaron más de 500 cuevas abiertas en la piedra caliza, conectadas entre sí mediante túneles. También se ubicaron a los pies de Umurbrogol un sin fin de nidos de ametralladoras, posiciones para morteros de 81 y 150 mm, cañones de 20 mm, una compañía de carros de combate ligeros, un destacamento de artillería antiaérea con cañones Type 96 de 25 mm y una pieza de artillería naval instalada en un búnker. Cuevas y túneles conectaban toda la isla en un sistema que permitía a los soldados japoneses evacuar o reocupar posiciones cuando fuese preciso. La propia orografía de las complicadas playas de Peleliu fueron aprovechada también para incorporarla al sistema defensivo japonés. El extremo norte de la isla, lugar de los posibles desembarcos, tenía una barrera natural de coral de 9,1 m con vista a una pequeña península que fue denominada por los norteamericanos como The Point (El Punto). En la cresta se cavaron huecos para dar cabida a cañones anticarrode 47 mm y cañones automáticos de 20 mm. Estas posiciones fueron cerradas dejando tan sólo una aspillera para poder abrir fuego sobre las playas. Posiciones similares fueron hechas a lo largo de 3 kilómetros de playa. También se diseminaron miles de obstáculos en las playas para evitar la entrada de vehículos de desembarco, incluyendo gran cantidad de minas y proyectiles de artillería pesada enterrados para hacer explosión al ser pisados. La defensa de la playa recayó en los hombres de un solo batallón cuya misión era la de retrasar todo lo posible el avance de los Marines.

Fuentes:
ALEXANDER, J. “Storm Landings: Epic Amphibious Battles in the Central Pacific” 1997
GAILEY, H. “Peleliu: 1944” Nautical & Aviation Pub Co of Amer, 1984
ROTTMAN, G. “Japanese Pacific Island Defenses 1941-45” Osprey, 2003
ROTTMAN, G. “Peleliu 1944: The Forgotten Corner Of Hell” Osprey, 2002

English version

The Palau islands were occupied by a force of 30,000 Japanese in the summer of 1944, of which 11,000 were intended to serve as a garnish for the tiny island of Peleliu. This garrison was composed of men of the 14th Infantry Division along with some Navy men and Korean workers and Okinawa. Commanding these men was Mitsuru Ushijima but preparations for the defense of the island was in the hands of Colonel Kunio Nakagawa, commander of the 2nd Regiment of the 14th Infantry Division.

The Japanese paid much attention to the defensive system after the loss of Solomon, Gilbert, Marshall and Mariana Islands. A research team to develop new defensive systems in order to abandon the fruitless Banzai charges causing heavy casualties met. The new strategy revolved around undo the formations of enemy units who managed to disembark and form a complex system of fortifications similar to a beehive. The Banzai charges would be replaced by coordinated counterattacks trying to lure enemy units to a devastating battle of attrition. This would lead to the enemy forces to invest significant resources to make frontal attacks to cause more casualties. With all these parameters under arm Colonel Nakagama concentrated the majority of its forces in the interior of the island to take full advantage of the rugged terrain factor. In the upper area of ​​the island, consisting of a coral cliff called Umurbrogol reinforced bunkers, caves and trenches, most of them were built connected together.

The Japanese defensive axis was set at the highest point of the island, in Umurbrogol. This coral ridge was located in the center of the island and enjoyed a great view over almost the entire surface of Peleliu. Under his fire zone she was also the only airport on the island, located south. In the cliffs of Umurbrogol more than 500 open caves were dug into the limestone, interconnected by tunnels. They were also located at the foot of Umurbrogol endless machine gun nests, positions for mortars of 81 and 150 mm guns of 20 mm, a company car light combat, a detachment of flak cannons Type 96 25 mm and a piece of naval artillery installed in a bunker. Caves and tunnels connecting the entire island into a system that allowed Japanese troops evacuate or reoccupy positions when it was necessary. The very complicated topography of the beaches of Peleliu were also utilized to incorporate the Japanese defense system. The north end of the island, instead of possible landings, had a natural barrier reef of 9.1 m overlooking a small peninsula that was named by Americans as The Point (Point). On the ridge holes they are dug to accommodate 47 mm anti-tank guns and automatic guns of 20 mm. These positions were closed leaving only a loophole to open fire on the beaches. Similar positions were made over 3 kilometers of beach. Also many obstacles scattered on the beaches to prevent the entry of landing craft, including large numbers of mines and heavy artillery shells buried to explode when stepped on. Beach defending men went to a single battalion whose mission was to delay as much as possible the advance of the Marines.

A F4U Corsair throwing napalm on Japanese positions in Umurbrogol.

Sources:
ALEXANDER, J. “Storm Landings: Epic Amphibious Battles in the Central Pacific” 1997
GAILEY, H. “Peleliu: 1944” Nautical & Aviation Pub Co of Amer, 1984
ROTTMAN, G. “Japanese Pacific Island Defenses 1941-45” Osprey, 2003
ROTTMAN, G. “Peleliu 1944: The Forgotten Corner Of Hell” Osprey, 2002

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